ROMA (EFE).- La Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria concluyó en Roma con el lamento por otra ocasión perdida para
concretar las acciones a emprender, sobre todo económicas, y resolver el problema del hambre en el mundo, que afecta ya a más de 1000 millones de personas en todo el planeta.
Ese lamento fue el que el propio director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf, expresó en su discurso de cierre ante el plenario de la cumbre, haciendo evidente que el mal sabor de boca no sólo se lo llevan las ONG. La declaración conjunta aprobada en el primer día de encuentro hace pensar que esta vez se adoptarán medidas urgentes, “aunque, lo lamento, tengo que constatar que no contiene ni objetivos cuantificables ni fechas concretas que hubieran permitido conseguir mejor su realización”. Esa misma postura fue la que el responsable de la FAO dejó patente en la rueda de prensa concluyente de la cumbre celebrada instantes después en la sede de la Organización de las Naciones Unidas, en la que Diouf tuvo que defender los logros que, a su juicio, salen del encuentro. “Creo que tenemos que ser muy realistas. La responsabilidad de garantizar la seguridad alimentaria, la agricultura y el desarrollo rural es de todos los gobiernos y de sus pueblos, enfatizó Diouf.
“Una cumbre es un marco para que haya debate, para intentar llegar a un consenso, para encontrar soluciones a nivel mundial. Y una de las responsabilidades de la FAO es ofrecer un foro para que se debatan los temas que puedan tener un impacto en la seguridad alimentaria mundial”, añadió.
Fuente: Diario LaNacion.Com.Ar

Un Trackback
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: No hay resumen disponible para esta anotación…